Uma das cenas finais de "El día del derrumbe" conto magistral de Juan Rulfo, no qual o funéreo e o político também saíram para dançar. O governador vem visitar uma cidade arrasada por um terremoto e o grande banquete degringola de um discurso pomposo numa pancadaria épica: Lo que dijo después no me lo aprendí porque la bulla que se soltó en las mesas de atrás creció y se volvió retedifícil conseguir lo que él siguió diciendo. —Es muy cierto, Melitón. Aquello estuvo de haberse visto. Con eso les digo todo. Y es que el mismo sujeto de la comitiva se puso a gritar otra vez: “¡Exacto! ¡Exacto!”, con un chillidos que se oían hasta la calle. Y cuando lo quisieron callar saco la la pistola y comenzó a darle de chacamotas por encima de su cabeza mientras la descargaba contra el techo. Y la gente que estaba allí de mirona echó a correr a la hora de los balazos. Y tumbó las mesas en la caída que llevaba y se oyó el rompedero de platos ...
Basicamente, mas não exclusivamente literatura: prosa e poesia.